"La vida es corta esa es una verdad pero no tiene porque ser mala esa es una realidad."

ASANAS BÁSICAS DEFINICIÓN

ASANAS BÁSICAS DEFINICIÓN

 

“Las asanas te volverán firme, libre de enfermedades y ligero de miembros“

Hatha Yoga Pradipika

 

Casi todos los sistemas que nos ayudan a transformarnos comienzan con el cuerpo, tanto se encuentren en la historia filosófica de oriente como en la de occidente.

Las asanas son una posición especial del cuerpo que pueden permitir y crear cambios y efectos a nivel físico y mental. Otra razón para la práctica de asanas, o posturas yóguicas, es que puede ser un instrumento poderoso de transformación de naturaleza no verbal.

A través de las asanas (asientos) es posible comprender cómo funciona nuestro cuerpo y cuáles son los estímulos que necesita para equilibrarse y armonizarse, ofreciendo una oportunidad de estiramiento, flexibilidad, comprensión, expansión, movilidad, inmovilidad... etc. Así como de expresión.

Las posturas proporcionan equilibrio entre la energía vital y la mental, generando salud tanto física como psíquica. Consisten en una actividad que se realiza de forma suave y consciente.                                             
 

Las asanas también constituyen una buena medicina preventiva. Sin mantener de forma activa la flexibilidad muscular de los tejidos ni el rango de movimiento de las articulaciones, estas se van limitando con la edad. Aumentando este último se abren surcos nuevos en el cerebro (samkaras).

Mientras se practican las asanas el estudiante está usando el hemisferio derecho del cerebro, el cual estimula el movimiento, que se relaciona con el espacio a nuestro alrededor, y no activa el lenguaje. Las palabras generalmente dividen el pensamiento, pero esa habilidad propia de las palabras puede apartarnos de nosotros mismos, de nuestros cuerpos y nuestras emociones. Porque la asana no es una experiencia verbal, no existe un filtro de palabras entre el estudiante y la experiencia.

 

Las asanas nos traen al momento presente. Con la práctica de las asanas somos conscientes del momento presente, y de las sensaciones que existen en nuestro cuerpo en ese momento y los correspondientes pensamientos que existen en la mente. Este ser consciente de lo que es, nos pone en contacto con nuestras emociones que quizá hayan sido ignoradas o rechazadas.

Cuando estiramos la pierna siendo conscientes de ello, esta sensación de estiramiento nos hace conscientes del momento presente. El entrar en este momento presente una y otra vez con la práctica de las asanas, tanto en una clase  o en casa, crea un hábito en el que uno comienza a ser consciente de todo lo que le rodea. Este hábito cognitivo puede ser meditativo y emocionalmente terapéutico.

Las posturas de Yoga o asanas, aparte de mejorar nuestra higiene postural nos proporcionan equilibrio y paz mental. También ejercitan nuestros músculos, tendones, órganos y todos nuestros sistemas, alinean nuestra estructura musculo esquelética para que funcionen con óptima eficiencia permitiendo que la fuerza vital (prana) fluya libremente por todo nuestro cuerpo. Las posturas yoguicas son más que meros ejercicios físicos; nos ayudan a cultivar mayor poder, calma y a combatir el stress, así como a enfrentarnos a situaciones de nuestra vida con valor y dignidad.

 

                                                                                                                              

SALUDO AL SOL: “SURYA NAMASKAR”   

No se considera una asana, es un ejercicio de precalentamiento.

El Saludo al Sol flexibiliza todo el cuerpo preparándolo para las asanas.

Estira las articulaciones, regula la respiración, flexibiliza los músculos y la columna vertebral. Incrementa la circulación sanguínea... etc.

 

                         

 

 

 

POSTURA SOBRE LA CABEZA: “SIRSHASANA”

Debido a la gravitación, el arco de la aorta, la carótida, la innominada y la sub­clavia, reciben mayor afluencia de sangre arterial. También el cerebro, los doce pares de nervios craneales, los treinta y un pares de nervios espinales, y el sistema simpático reciben mayor afluencia sanguínea. Con esta asana desaparecen los desórdenes nerviosos oculares, de oído, de garganta y de nariz.

Es un remedio excelente para las venas vari­cosas, los cólicos renales y el estreñimiento. Ayuda a descansar el corazón. Previene los problemas de espalda. Aumenta la memoria y resulta de gran ayuda para los estómagos caídos y el asma hepático o nervioso. No deben practicar esta asana las personas que, tengan problemas cardiacos o tensión alta.

 

 

POSTURA SOBRE LOS HOMBROS: “SARVANGASANA”

Esta postura estimula el funcionamiento de las glándulas tiroides y,  por medio de ellas, el de todo el cuerpo. Ayuda a mante­ner la figura joven, la piel suave y es extraordinariamente beneficiosa para la mujer.

Previene contra las poluciones nocturnas. Cura la dispepsia, el estreñimiento, la apendicitis, las varices y los desórdenes gastrointestinales. Reduce la grasa. Hace que la columna vertebral se mantenga flexi­ble y actúa sobre el sistema nervioso.

 

 

POSTURA DEL ARADO: “HALASANA”

Esta postura flexibiliza las regiones lumbares y cervicales de la columna y ayuda a que ésta se mantenga en excelentes condiciones. Masajea los órganos abdominales.

Los 31 pares de nervios espinales son alimentados y tonificados por la corriente sanguínea. También alarga los músculos de las piernas, de la espalda, hombros y brazos. Previene contra la oxidificación prematura de las vértebras, los males del hígado, el bazo y la obesidad. Corrige las torceduras del cuello, el lumbago y la neuralgia.

 

 

POSTURA DEL PEZ: “MATYASANA”

Esta postura fortalece también la tiroi­des y paratiroides y elimina la congestión y los calambres musculares producidos por las posturas anteriores. Estira los músculos de la espalda. Los nervios cervicales y supra dorsales son bien nutridos de sangre, las glándulas endocrinas, la pituitaria y la pineal son estimuladas y tonificadas. Corrige los hombros caídos y la espalda caída. También hace desaparecer la rigidez de las regiones lumbares y cervicales.

 

POSTURA DE LA PINZA: “PASCHIMOTANASA”

Es un poderoso ejercicio que estimula la función de las vísceras abdominales, riñones, hígado, páncreas, etc. tonifica y conserva en perfectas condiciones los nervios epigástricos, la vejiga, la próstata y los nervios lumbares. Fortalece los tendones de las corvas y los músculos de la parte posterior del cuerpo, proporciona gran elasticidad a la columna vertebral y, por lo tanto, juventud permanente.

 

POSTURA DE LA COBRA: “BHUJANGASANA”

Fortalece los músculos internos y externos de la espalda y disipa los dolores derivados del exceso de trabajo. También fortalece los músculos abdominales. La presión abdominal creada combate el estreñimiento e innumerables enfermedades. Es particularmente útil para la mujer, en especial como tonificante de los ovarios y el útero. Evita la amenorrea, dismenorrea, leucorrea y otros trastornos del útero y los ovarios.

 

POSTURA DEL SALTAMONTES: “SALABHASANA”

Incrementa la presión abdominal. Regula las funciones intestinales y fortalece la resistencia de las paredes abdominales, las vértebras de la región lumbar y el hueso sacro. Proporciona un excelente masaje al hígado, páncreas y riñones, hace desaparecer en poco tiempo los dolores de espalda y la ciática.

 

POSTURA DEL ARCO: “DHANURASANA”

Con esta postura se fortalecen los mús­culos de la espalda y también los abdomi­nales. Beneficia la columna vertebral des­de la región cervical hasta la lumbar y sacra. Produce los efectos combinados de la cobra y saltamontes. Ayuda también en el estreñimiento, reduce la grasa, actúa sobre los músculos de las piernas, forta­lece la digestión, proporciona apetito y alivia la congestión de la sangre de las vísceras abdominales.

 

MEDIA TORSION ESPINAL: “ARDHA MATSYENDRASANA”

Este ejercicio constituye un buen masaje para los músculos abdominales, cura el lumbago y toda suerte de reumatismos mus­culares de la espalda. Tonifica las raíces de los nervios y el sistema simpático, proveyéndolos de abundante corriente san­guínea. Mediante el masaje que reciben los músculos abdominales se eliminan los vene­nos producidos por el proceso digestivo.

 

POSTURA DEL CADAVER: “SAVASANA”

Savasana es la postura de relajación clá­sica. Parece simple pero en realidad es una de las asanas más difíciles de hacer bien. Todos los músculos del cuerpo quedan comple­tamente relajados. Combate los estados de agitación, de tensión nerviosa, de emoción, de ansiedad y de irritación. La pérdida de energía se reduce, disminuyendo el ritmo cardiaco y respiratorio, y todo el organismo descansa. Cuando entres en un estado de relajación profunda, sentirás que la mente se te aclara, alcanzando una actitud de cal­ma y desapego.

 

 

Diez o quince minutos de relajación profunda en savasana, son más beneficiosos que varias horas de sueño corriente.

 

LA SENCILLEZ ES LA BASE DE TODO, POR LO TANTO, CONFIA Y PON EN PRÁCTICA LAS HERRAMIENTAS Y TÉCNICAS QUE HAN SIDO ADQUIRIDAS.

 

 

Recuerda: ¡¡Práctica, Práctica y Práctica!!

 

 

 

Om Shanti Om Shant Om Shanti

Volver